Estimadísimo Lector. Hoy quise escribir de un tema importante, ya que nos atañe a todos los seres humanos en este planeta de velludos, bellos velludos velluditos: El vello púbico.
Tengo que admitir que desde el inicio de mi velluda existencia me he quejado de mi cantidad de remanente histórico postrado en mi piel sedosa, me he preguntado infinidad de veces “porqué mi par de peludos padres tuvieron que juntarse”, me he preguntado “acaso tendré hijos gremlins”, y he fantaseado con una “crema mágica” que me quite la cobija natural que cubre mis bellos velludos velluditos brazos.
Ok, Ok, tal vez exagero, pero el chiste es que sí, a veces me molestan mis vellos. Pero a pesar de mi trauma homínido tengo que decir con orgullo que nunca me ha molestado tener vello púbico y jamás he conocido a alguien que diga
“ah como odio tener vello púbico”. Sin embargo, apesar de que jamás he escuchado tal aseveración, parece -de una forma extraña y silenciosa-, que la depilación púbica se está transformando en una práctica común, que parece no tardar mucho tiempo en convertirse en estúpidamente necesaria, como muchas cosas que ahora nos parecen necesarias y son estúpidas (ver la tele, conectarnos a la red, beber refresco en la comida, comprar infinidad de artículos, etc).
Las famosas compañías de depilación laser venden su paquete
"básico" para la “belleza” femenina, que incluye partes a depilar donde (según ellos) "todas" las mujeres tienen vello pero no quisieran tenerlo. Una de esa partes “básicas” es la del bikini (o sea el pubis). ¿Eso es básico?, ¿para quién? ¿Para aquella mujer que quiere darle el gusto al hombre con tendencias pedófilas?, O vámonos directamente ¿es básico para el hombre dañado controlador del cuerpo femenino y sus formas cada vez más aniñadas para su placer retorcido?
Señores lectores, me molestan las personas que piensan que eso es “limpio” o “estético”. y ¿quién lo piensa? ¡Los hombres claro!.
Es como cuando ellos opinan de tacones
“ah es que son sexis” ...
¿sí? A ver, ponte unas zapatillas de aguja y siéntete tan sexy como yo con esas malditas torturas.
Pero no me crea, mi opinión es subjetiva, mejor echemos un vistazo a la historia, que nos sirve para aprender de nosotros, remontémonos a viejos viejos tiempos. Recordemos esas imágenes que hemos visto en documentales acerca de la tortura de las mujeres chinas al hacerse el pie micropequeño porque era muestra de debilidad, lo cual se transformaba en belleza, como significado de algo vulnerable y débil (atribuidos a lo femeninos). Remontémonos a los corsés.. Ahora vamonos más para acá, los tacones, las depilaciones, las dietas...
Hay un monólogo que forma parte del la famosa obra monólogos de la vagina, en el cual una mujer narra sus sufrimientos al tener que rasurarse continuamente el vello pubico para hacer el amor con su pareja. Habla de lo delicada que era su piel, lo doloroso de frotar sus genitales, lo sangrada que quedaba, y lo humillada que se sentía. Creo que ante todo eso vale la pena resaltar eso último, responder al deseo del otro sólo por ser deseo del otro siempre es doloroso. Aunque claro, con el tiempo el deseo del otro puede ser mi deseo. Triste pero cierto.
¿Por qué a los hombres les gusta el pubis depilado?, ¿No es extraño querer ver los genitales de su pareja como los de una puber?
Sí, lo es.
Pero no me pregunten a mí, que yo no he construido los valores masculinos alrededor de la concepción de superioridad y poder.
Yo sólo quiero parafrasear a Benito Juárez y lanzarla en forma de propuesta, “El respeto al vello púbico ajeno es la paz sexual”.
Además todo en esta vida tiene su porqué y muchos afirman que las feromonas hacen su función de atracción sexual con ayuda del la existencia de vello púbico, ¿porqué retar a la naturaleza?.
Señor Lector, no hay como disfrutar el bello cuerpo de su bello compañero (a), bello con vello, sin vello o como sea él. Cuando se está en el momento dónde los cuerpos hablan y el silencio se hace sombra, eso, mis queridos lectores, es lo que menos importa.
Arriba el vello pùbico (aunque geográficamente esté abajo).